Estereotipos que ponen en peligro la salud sexual en la adolescencia

Publicado por: Jose Silgo Hidalgo En: Salud Sexual En: Comentario: 0 Visto: 132

Es importante analizar en un individuo, la articulación de lo biológico (sexo), con lo social y no tratar de negar las diferencias biológicas que hay entre hombres y mujeres; pero también, hay que reconocer que lo que marca la diferencia fundamental entre ambos sexos es el género. El género, es un conjunto de expectativas sociales, normas,creencias, valores y costumbres entorno al rol sexual femenino y masculino que presenta una cultura.

Es importante analizar en un individuo, la articulación de lobiológico (sexo), con lo social y no tratar de negar lasdiferencias biológicas que hay entre hombres y mujeres;pero también, hay que reconocer que lo que marca ladiferencia fundamental entre ambos sexos es el género. Elgénero, es un conjunto de expectativas sociales, normas,creencias, valores y costumbres entorno al rol sexualfemenino y masculino que presenta una cultura.

Pero ¿qué se entiende por Género? De manera simple,podemos decir que se trata de una construcción simbólicaque estereotipa, reglamenta y condiciona la conducta tantoobjetiva como subjetiva de los individuos. Mediante laconstitución de género, la sociedad clasifica, nombra yproduce las ideas dominantes de lo que deben ser y actuarlos hombres y las mujeres. Por tanto, referirse a cuestionesde género, es hablar de feminidad y de masculinidad.

es en la adolescencia, donde existe mayorinterés en los temas eróticos y sexuales debido a lanecesidad de reafirmación de la identidad sexual y personal;en estos momentos las/los adolescentes buscaninformación sobre el desarrollo de sus órganos sexuales,reproducción y acto sexual y muchas de las característicassurgidas de estos estereotipos de género se encuentranen la base de conducta riesgosas para la salud sexual delas/los jóvenes

Inevitablemente es la biología lo que marca, enesencia, el mundo de la sexualidad puesto que el sexo de un individuo viene determinado por los cromosomas sexuales, la anatomía sexual y las características sexualessecundarias; pero sin menoscabo de esta realidad biológica,también es cierto que existen factores sociales y culturalesque de manera clara determinan cómo se expresa el serhumano en esta parcela de su vida.

Esto significa que el género o rol de género, dice que serhombre o mujer está determinado no solo por la asignaciónbiológica (de sexo), sino por valores que se crean yreproducen a través de la cultura y que dictan socialmente loque es o debe ser “lo femenino” o “lo masculino” en unasociedad determinada.

Con respecto a la adolescencia, sabemos que se trata deun proceso del desarrollo humano durante el cual se realizanuna serie de cambios biopsicosociales donde el niño setransforma en un adulto integrado a la sociedad y el géneroes un aspecto central en su identidad y sus relacionessociales y se ve influenciado por aspectos biológicos,sociales y cognitivos que van moldeando la personalidaddel/la adolescente.

Los padres, mediante la acción ylos ejemplos, influyen sobre el desarrollo del rol de génerode sus hijos/as durante la infancia y la adolescencia.

Históricamente, se acepta como “naturales o normales” unaserie de actitudes prácticas y comportamientos queprovienen y se construyen en el ámbito social donde elmodelo de varón y el de mujer tienen un alto grado decoherencia; es decir, no contiene elementos contradictorios se transmite de generación en generación. Estas ideaspreconcebidas llamadas “estereotipos de género”, suponenque se califique a priori el comportamiento de las personas.

En nuestra sociedad latina, el modelo tradicional de varónestá ligado a la fuerza física, el trabajo, la protección de lafamilia y la potencia sexual y, de acuerdo a la investigadoraHenry, K (6), los hombres se benefician de su situaciónprivilegiada en la mayoría de las sociedades, pero lospapeles de género tradicionales que desempeñan, tambiéntienen su precio porque la sociabilización de los jóvenespor ejemplo, es que repriman las emociones, recurran a laviolencia para solucionar conflictos y sean independientesa una edad temprana y esto sabemos, tiene efectosperjudiciales sobre su salud.

Por otra parte, se espera que los varones tengan una vidasexual activa a una edad temprana e incluso se los anima aque lo hagan antes de la elección de la pareja con la queorganizará su familia. En muchas sociedades tener variascompañeras sexuales se considera esencial para serhombre. Pero, la expectativa de que los adolescentesvarones tengan experiencias sexuales no significa quesepan proteger su salud sexual. Los adultos tienden a suponer que losadolescentes varones saben más de lo que en realidadsaben, y estos a su vez, tienen miedo de hacer preguntasque revelen su ignorancia. Para muchos adolescentes varones, el inicio sexualse considera una prueba de virilidad y la presentación desus conquistas sexuales a un grupo de amigos puede sertan importante como las relaciones sexuales mismas.

En cuanto a la vulnerabilidad de la adolescente mujer, lasociedad latina enseña a las jóvenes a ser “buenas, dulcesy ordenadas” y que asuman la mayor parte de lasresponsabilidades derivadas de los quehaceresdomésticos; que sean las “reinas del hogar” y las socializapara que sean sumisas con los hombres. Las familias, maestros y los compañeros refuerzan lasuposición de que las niñas son inferiores a los niños hastatal punto que las jóvenes llegan a creer que su situación dedesigualdad está justificada. Al mismo tiempo, tambiénrecae sobre ellas, la exigencia social de ser “lindas”; poreso existen cosméticos y tipos de muñecas rubias muydelgadas y de piernas largas, a las que muchas niñassueñan con parecerse. Sin embargo, se espera de ellasuna iniciación sexual lo más tardía posible, que tenga pocoscompañeros sexuales en su vida, y que sus relacionessexuales tengan como objetivo principal la reproducción.

Las expectativas de la sociedad en el sentido de que lasmujeres deben ceder ante la autoridad masculina, respaldamuchas prácticas que son perniciosas para la salud sexualde las mujeres; por ejemplo, el matrimonio a una edadtemprana y la violencia doméstica o sexual.

Se nace varón o mujer (sexo) pero “se aprende” a ser varón o mujer (género). A partir de esteaprendizaje, varones y mujeres tenemos relaciones muydiferentes con la sociedad; lo que significa que la acción dela sociedad es definitiva para el aprendizaje y desarrollo delrol de género.En esta perspectiva, mientras el sexo es una condiciónbiológica “natural”, el género es una construcción “cultural”que se expresa en los valores, normas, instituciones,creencias, usos y costumbres en torno al rol sexual femeninoy masculino que presenta una cultura. Sin embargo, lasdiferencias de género no deberían implicar desigualdad.No obstante, varones y mujeres no tienen las mismasposibilidades de acceder a los bienes, recursos y posicionessociales. Los atributos y roles asignados al varón son másvalorizados y tienen mayor prestigio. Por su parte, las mujeresen su conjunto no participan de igual manera de los ámbitosen los que se deciden cuestiones políticas, científicas yeconómicas.

BIBLIOGRAFIA

Re, María Inés. Educación sexual en la niñez: Undesafío posible. Fascículo 3. Sexo y Género 1ª Ed. Ediba.Buenos Aires. 2005; p. 10-15.

Freud, S. Tres Ensayos de Teoría Sexual.EditorialAmorrotu. Buenos Aires, Argentina. 1976.

Erikson, E. Identidad, Juventud y Crisis.Editorial Paidós.Buenos Aires, Argentina. 1971.

Lamas, M. “La perspectiva de Género”, en Hablemosde Sexualidad: lecturas. Conapo- MexFam. México, 1996;p. 2-15.

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